
1ero de Septiembre de 1995
No. 9-95
El Dinero
Queridos amigos:
No en vano se ha dicho que aquellos que en su vida manejan con maestría las energías del sexo y del dinero son Maestros de Sabiduría. Estas energías, que todos los hombres nos vemos precisados a manejar en nuestras vidas, nos someten a las pruebas más duras, nos colocan en difíciles encrucijadas y se convierten en dolor o en alegría de acuerdo a las decisiones que sobre ellas tomamos.
Hoy en día, el dinero influye directamente en la vida de todos y sin embargo son pocos los que se cuestionan su verdadero propósito, es decir, saber para que se creó. El dinero surgió cuando el intercambio de bienes entre las personas por la vía del trueque resultó insuficiente y era necesario obtener una mayor fluidez en la circulación de cosas, bienes y servicios. El dinero se creó para lograr una mayor circulación y un mejor intercambio. En una primera etapa en la historia humana, se utilizó la moneda que representaba su exacto valor de acuerdo al metal con que estaba confeccionada, usándose para ello oro, plata y cobre. Cuando la humanidad logró mayores niveles de abstracción en el plano mental desarrolló el dinero como papel moneda y los equivalentes al dinero, como el cheque, la letra de cambio y el pagaré. Hoy, con las tarjetas de crédito y la utilización de la informática, el nivel de abstracción alcanzado es realmente sorprendente, pero el hecho de haber olvidado el propósito original del dinero nos ha colocado en un riesgo muy grande.
En efecto, los humanos, como aquel inolvidable personaje de Walt Disney en la película FANTASÍA, Mickey, el Aprendiz de Brujo, nos hemos puesto a jugar con las escobas, que en este caso es el dinero, la bolsa de valores, los créditos, las autorizaciones de girar en descubierto, las mesas de dinero y todas las operaciones que permiten generar una gran sensación de omnipotencia y de esta manera hemos olvidado el propósito mismo por el cual el dinero existe. Cuando se desvirtúa el propósito de cualquier forma creada, (y no debemos olvidar que TODAS LAS FORMAS CREADAS TIENEN UN PROPÓSITO), se produce inexorablemente un proceso degenerativo que la lleva a actuar en contra del sistema donde está incorporada y allí comienza a dañar los intereses del sistema mismo, pudiendo inclusive provocar la destrucción total.
Esto es lo que estamos haciendo, cada vez con mayor intensidad, con el manejo del dinero y el resultado es el cada vez más resquebrajado e impredecible comportamiento del sistema financiero mundial en donde una persona, en estado de desequilibrio, puede hacer caer la banca de un país y tambalear las grandes fortunas del mundo. En donde la inflación es incontrolable como fenómeno mundial, y los parámetros con los que medimos el estado saludable o no de una economía familiar, regional o de una nación ya no son confiables porque nos encontramos con casos en que todos los parámetros dan mal y en cambio dentro de esa comunidad se vive bastante bien o, por el contrario, todos los parámetros dan bien y la miseria de esa nación golpea en la cara de los que recorren sus calles.
¿Cuándo fue que empezamos a hacer mal las cosas en relación al dinero? El dinero fue una idea inspirada por la Jerarquía Espiritual para acelerar la circulación, el comercio, el intercambio de cosas, bienes y servicios entre los hombres de la tierra de manera que todos pudieran tener lo necesario para llevar una vida digna; y desde el ángulo interno, producir una aceleración en el intercambio ener-gético humano. Cuando la humanidad aprendió a trabajar en el plano de la mente y pudo en consecuencia trabajar con símbolos y representaciones se autorizó a un grupo de Discípulos para que introdujeran el concepto del papel moneda, es decir, la representación de un valor, para que la circulación fuera más acelerada. Desde el punto de vista de la circulación el papel moneda significaba un avance frente al trueque y a la moneda de metal, porque si el hombre usaba bien este instrumento muchos más seres en el mundo tendrían acceso a mas bienes y el reparto se haría en forma más económica y eficiente.
Como todos los hombres deben cubrir sus necesidades básicas para que puedan expandir su conciencia, los Maestros vieron al dinero como “la materialización del prana” que puede alimentar a todas las formas vivas pero que en sí no es un producto. Nadie resuelve una verdadera necesidad con dinero sino con lo que el dinero puede comprar. Nadie come dinero, ni se viste colocando dinero sobre su cuerpo desnudo, ni ingiere dinero para curarse, el dinero en sí no sirve para cubrir ninguna necesidad esencial. Si de golpe alguien se quedara aislado en un lugar donde estuviera solo sin nada más que una inmensa fortuna, se moriría por falta de agua, comida y abrigo, sin remedio...
El dinero tenía un propósito, un objetivo y un fin iluminado que fue violado el día que alguien aceptó que el dinero podía producir dinero. NUNCA DEBIÓ SER ASÍ. Cuando el dinero produjo INTERÉS se rompió su propósito, su verdadero fin, y empezó a dañar el sistema en donde, para felicidad de todos, había sido introducido. Cuando el dinero, más su interés, volvió a producir dinero, comenzó el disparate. Ya no era el cultivo de la tierra, el trabajo digno del hombre lo que le permitía acceder al dinero sino el dinero mismo. Esta condición no está avalada por nada en el universo, es una ilusión, una especulación humana que en lugar de ser corregida, es aumentada por la aparición de todas las nuevas modalidades en el uso del dinero y así, la simple verdad de que no se puede comer dinero, que la entiende un niño muy pequeñito, se les escapa de la mente a los grandes “cerebros” de las bolsas de valores.
Cada vez que lo que está destinado a circular, como en el caso del dinero, o de la sangre en el cuerpo, o del agua en el planeta, se detiene y se acumula, genera consecuencias de daño impredecibles para el todo mayor del cual forma parte. Si nos damos cuenta de que vivimos en un sistema global, en donde por falta de dinero muchas zonas del planeta están completamente deprimidas y con graves problemas de circulación, en donde los seres humanos están muriendose de hambre, ¿cómo es posible que el dinero se invierta dónde hay dinero y donde falta no llegue? La humanidad se está dividiendo peligrosamente en los que tienen y los que no tienen por la desviación del propósito original del dinero. ¿Puedes imaginarte lo que sucedería en el cuerpo si la sangre ya no quisiera ser sangre y dejara de circular para convertirse en hígado o en riñón? ¿ Y no es eso lo que está pasando con el sistema económico mundial en donde hay grandes capitales acumulados en los Bancos en vez de circular?
En esta hora, para todo trabajador de la Luz, rectificar el uso del dinero es uno de sus más importantes deberes sociales. Cada persona que rectifica el uso de esta energía pránica materializada, a la que denominamos dinero, le imprime una nueva dirección y si muchas personas hacen lo mismo pueden llegar a producir una transformación cualitativa y provocar así una conversión total del sistema.
Hay algunas medidas que podemos poner en práctica inmediatamente:
1. Usar el dinero únicamente para cubrir verdaderas necesidades, ya sean propias o de otras personas.
2. No acumular dinero sino invertirlo en proyectos que redunden en bien de los demás.
3. Tener siempre presente el propósito del dinero, que es el circular, para que pueda cubrir las necesidades de todos porque el propósito de Dios y de todo hombre digno es que lo que está disponible en el planeta sea compartido entre todos, no sólo porque es justo sino porque es lo único que a largo plazo garantiza la supervivencia del sistema en el que vivimos como especie.
4. Agradecer y bendecir todo el dinero que llega a nuestras manos; y todo lo que tengamos disponible, invertirlo inmediatamente en proyectos de bien común.
5. No temer ante el dinero y en especial atrevernos a recibir y asumir la responsabilidad de administrarlo, sabiendo que aún aquello que la ley humana dice que es nuestra propiedad, nos ha sido en verdad dado en administración y en algún momento deberemos responder por el uso que hemos hecho de él.
6. Pedir la máxima iluminación para el uso del dinero porque el Plan Divino necesita que los discípulos mundiales intervengan activamente en todas las áreas de la actividad humana creando fuentes de trabajo y promoviendo las nuevas formas que mejorarán la calidad de vida de todos los habitantes de la Tierra.
Que puedas convertirte en un perfecto administrador del dinero que llega a tus manos para que te conviertas en una fuente de bien para todos. Y que cada uno de nosotros cumpla su parte.
Con amor y por el NUEVO PENSAMIENTO,
Marta Paillet y Carmen Santiago